martes, 2 de abril de 2019

Lluvia de gracias

Las tormentas siempre me dieron miedo.
Cuándo se escuchan los truenos cierro fuerte los ojos y espero a que pase.
Vivo así, cerrando los ojos y esperando que pase. Aún no sé vivir de  otra forma.
Me gusta la lluvia. Siempre me gustó.
Venga con o sin tormenta, si llueve me pongo de buen humor.
Cuando tenía 15 usaba los días de lluvia como excusas para "reflexionar", con el agua corrían mis problemas. Me limpiaba.
El paso de los años hizo que para mi, su significado mutara.
Las tormentas siguen dándome miedo, los ojos aún los cierro bien fuerte. Pero la lluvia ya no limpia nada en mi.
El olor a tierra mojada, generalmente hay silencio, si está fresco es mejor aún.
El otoño llega en Abril, con él las primeras lluvias de estación. Siempre preferí las lluvias de otoño por sobre las de cualquier otro momento del año.
Aprendí a sumar en lugar de restar.
Hoy las lluvias no me limpian, me siembran.
Me abrazo fuerte esos días, y en lugar de cuestionarme, agradezco tenerme.
Agradezco quererme.
Al fin.

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