Alimenté tu imagen de recuerdos que nunca compartimos.
Me intoxiqué el alma pensando en esa vida que no nos permití tener.
Tuve por meses miedo de haberte contagiado, y que por culpa de mi cercanía no te permitieras volver a creer en el amor.
No aprendí a vomitarte, nunca pude quitarte de mi mente.
Mi cuerpo te busca, de manera inconsciente.
Y perdón, por no poder ni querer soltarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario