lunes, 17 de diciembre de 2018

No miran al cielo

El mundo nos pintó a las estrellas fugaces cómo extrañas y maravillosas.
Tenían razón a medias.
Si son maravillosas pero no son para nada extrañas.
El problema es que la gente no mira al cielo entonces no lo notan, pero yo te prometo que están ahí.
A pesar de que las veo caer seguido, para mi aún no pierden su magia y cada vez que las noto, pido un deseo. Muchos se me cumplieron.
El hecho de que sean comunes no las hace menos hermosas, menos increíbles.
Eso aplicado a todo.
A miradas, sonrisas, voces, abrazos. Una canción que escuchaste toda tu vida, un poema que te sabes de memoria. Ese libro que abrís en cualquier página por que entendes su historia.

viernes, 26 de octubre de 2018

Ay, 2018

Uuuff 2018. Te estás yendo ya. Faltan poco menos de tres meses para terminar este año que incié con tanta incertidumbre.
Fue el primero de muchos en el que partí soltera (aunque no sola) y me reencontré despúes de cinco años con la soledad. También no incié un diario como acostumbraba, lo cual fue extraño debido a que fuiste coronado por los cambios.
Me costó encontrarme en esta nueva ciudad y eso trajo de la mano viejos fantasmas que me arrastraron a una zona en la qué ya no quería volver a estar.
El primer semestre se puede resumir en muchas horas de llanto, tres ataques de pánico y una crisis existencial. No explotaba a ningún lado, estaba estancada de una forma burda. La universidad estaba siendo una experiencia muy buena, pero me seguía sintiendo sola. Estaba volviendo a intentar encajar, a callarme. Estaba volviendo a odiarme. Pasaba los días en lugar de vivirlos. Cuando recuerdo esos días tengo un gusto agridulce en la boca...
Pero, y esta es mi parte favorita debo admitir, llegó el segundo semestre.
El segundo semestre se puede resumir en una sola frase, que estoy tan orgullosa de poder decir ya que hacía mucho no lo decía de una forma tan segura: fui (soy) feliz.
Aunque también se podría resumir en cervezas, tomé más que en toda mi vida. En largas charlas, largas, eternas. En aprendizaje, tanto en la universidad cómo de con quienes compartí estos meses. Y es ahí donde quería llegar.
Ay 2018, fuiste tan intenso y complicado, pero vales toda la pena por la gente que conocí.
Unas más que otros, obviamente, pero todos en general.
Que miedo lo feliz que soy, no estoy acostumbrada.
Portate bien y terminalo en el tiron que vas. Por favor.

jueves, 11 de octubre de 2018

Relato I

Apoyado en el marco de la puerta desde el otro extremo de la habitación, con un gesto de superioridad en el rostro miraba con desdén a la gente del cuarto.
Estaba vestido sencillo pero no por eso descuidado. Jeans, zapatillas y la camiseta de una banda de rock que parecía tener más años que quién la llevaba.

Él me estaba mirando. Al principio creí que era idea mía, mis ganas de que me pase algo interesante esa noche, por eso cuándo lo vi acercarse a la mesa de tragos me alejé rápidamente. Ya había hecho muchos papelones como para lidiar con alguno nuevo.

Bruno caminaba con soltura mientras intentaba domar con una mano su pelo. Lo vi justo cuándo sonrió soberbio por no lograrlo, como quien de todas formas se sabe precioso. Se sirvió en un vaso el vino, estaba regresando a su lugar cuándo volvió y tomó la botella. Me llamó la atención y estaba a punto de decirle que era un maleducado,  pero me di cuenta que ya quedaban muy pocas personas como para que alguien quisiera, y de los pocos que estaban la mayoría ya estaba ebria.

Que me traten de loca, pero él me estaba mirando. Fijamente. Me estaba mirando fijamente y me estaba poniendo incómoda.

Ya era tarde, la noche había sido un fracaso, estaba sola sin poder irme a casa por que Nicolás me tenía que llevar y él estaba bastante ocupado en la boca de Juli,  me aburría y Bruno me estaba mirando. Esto podría terminar de tantas formas que de sólo pensarlo me daba miedo.

Distraída en mis pensamientos no me di cuenta del momento en que comenzó a caminar hasta la escalera. Traía la botella en una mano y la otra en alto con el vaso, cómo invitándome a brindar. Se detuvo en frente mío, aún ofreciéndome el vaso pero sin decir una sola palabra. La diferencia de altura al estar yo sentada y él parado me hacía quedar al alcance de la botella. Me negué al vaso y levantó los hombros sin insistir.

Se sentó a mi lado, “sos lo más interesante que pasó en esta reunión” dijo por lo bajo y arrastrando las palabras.
“Sos lo más extraño que me pasó en esta reunión” le respondí sin mirarlo, también en susurros.

Me miró, de reojo lo noté. Duró unos segundos y cuando al fin me decidí a regresarle la mirada él levantó esta vez la botella. Hizo ademán de tomar un trago y a medio camino de la misma a sus labios se arrepintió y me la ofreció. La acepté.

“Sos lo más interesante que me pasó en el año”, dijo riéndose.

“Es el alcohol”, exclame sonriendo mientras bebía.

“Ojalá”, respondió mientras se apoyaba en mi hombro.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Por si alguna vez llegas a leerlo, es para vos

Van a pasar los años, los días, las horas.
No vas a volver a hablarme nunca en la vida.
Voy a vivir nuestra historia sola y sólo de recuerdos.
Aunque alguien ocupe el lugar que nunca merecí pero en su momento tuve.
Aunque el lugar que nunca me animé a darte lo tenga alguien más.
Aunque me pese la vida admitirlo.
Que te comas el mundo entero y en las sombras te aplauda.
Siempre una parte mía va a estar dispuesta a tirar todo y apostar por vos.
Que estar juntos bajo esa lluvia fue un placer.
Felicidades.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

i n s o m n i o I

Ya no, que miedo.
A estas alturas el año pasado estaba sumida en tantísima mierda que hoy me cuesta reconocerme en el espejo.
Tenía las ojeras mucho más marcadas, pesaba tres kilos menos, no me levantaba de la cama salvo que sea obligación, mis ojos siempre estaban hinchados y mi cara húmeda por las lágrimas.
No te despediste, no fue gradual. Me empujaste fuera de tu vida sin darme siquiera derecho a réplica.
Ese dolor fue tan palpable que llegué a creer que nunca se iba a ir. Me acostumbré a convivir con él; sabía disimularlo, entendí que no desaparecía si no que cicatrizaba por algunas épocas, supe darme cuenta cuándo la herida estaba por abrirse y muchas noches (más de las que me gustaría admitir) me desgarro en carne viva.
Por eso me costó tanto reconocer cuándo se fue. De hecho aún no sé en que momento dejó de habitar en mi.
No es que de repente me di cuenta que podía vivir sin vos, eso ya lo sabía; lo increíble fue entender que ya no me quitaba el sueño no tenerte conmigo.
Y no sé como explicar el alivio que me abraza, no lo entenderías. Porsupuesto que yo sabía que en algún momento iba a salir de tantas penumbras, pero la pesadez dolía y asfixiaba tantísimo que llegué a sentir pánico de vivir así para siempre.
Cambié mucho, por suerte.
Por suerte también no me enojé con el amor, hubiese sido triste culparlo de tus errores.
Hoy vuelvo a descubrir el mundo desde otra perspectiva y te agradezco la ínfima parte que tenés que ver con eso.

Me había olvidado que el insomnio podía tener otros nombres.

Como el mío, por ejemplo.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Hola Abu

Hola Abu, te extraño mucho.
Se está poniendo complicada la cuestión...no sé por dónde empezar la verdad.
Es muy estúpido hablarte por acá? Cómo si te llegara?
Tengo tantas cosas por contarte Negrito, ya pasaron muchos meses del egreso pero aún así siento que no cerre del todo el secundario por no tenerte ahí esa noche...todo el esfuerzo fue para vos, ese logro es más tuyo que mío.
Empecé la universidad Abue y es todo lo que soñamos, es increíble. Me encanta ir, disfruto un montón de los debates, lo que nos dan para leer, los profesores, la gente.
La gente Abuelo, la gente es lo mejor hasta ahora. El grupito con el que terminé juntandome me vuela la cabeza; son tan piolas, tan inteligentes, para nada mala leche, saben escuchar. Me da hasta vergüenza lo feliz que me hace todo lo que estoy viviendo. Creo que son tan sinceros, tan puros que no se dan cuenta de lo que significa para mi tenerlos todos los días cuando voy a cursar.
Quisiera presentartelos Viejo...que les cantes en guaraní, les compartas tereré de agua, los invites a comer asado un domingo, les cuentes unas mil veces las mismas historias de tu infancia, los cagues a pedo por fumar y les pases cigarrillos a escondidas.
Te encantarían Abuelo, te prometo que si, los amarías.
Los findes camino por el pueblo, generalmente a la tarde y espero cruzarte en alguna de las esquinas...en tu bici, silbando bajito, tarareando canciones del Sabalero.
Nadie me dijo "Grosito" nunca más, es como si el mundo se hubiese puesto de acuerdo para que nunca más me toque escucharlo en voz alta...de todas formas no sé como reaccionaría si alguien me llamara de esa forma.
Te extraño mucho Abu, hoy te espero en mis sueños, necesito un abrazo.

jueves, 23 de agosto de 2018

Hubo un chico

Hubo un chico hace un tiempo.
Él escuchaba canciones mientras yo nos escribía historias.
Dormíamos poco y hablábamos mucho.
No coincidíamos en todo, no nos poníamos de acuerdo nunca.
Él disfrutaba del sol y yo estaba enamorada de la luna.
Me enseñó a quererme. Le enseñé a soñar.
Aveces nos reíamos. Aveces nos rompíamos.
Podía escucharme cuando ni yo soportaba mi voz.
Yo podía mirarlo incluso cuando no se reconocía.
Éramos una mierda pero encajábamos.
Éramos una mierda pero nos amamos.

(Basado en un tweet de @underrtheskinn)

miércoles, 15 de agosto de 2018

Trece de agosto

"Hay un momento, un segundo, contundente. En el qué todo ese sin sentido desaparece, se evapora. Y el corazón grita gracias, gracias a mi mismo por haber resistido."

martes, 7 de agosto de 2018

Somos infinitos

Nadie tiene noción de qué es o de qué está hecho el infinito.
Por esto, me tomo el atrevimiento de, en mis recuerdos, mudarte allí.
Dónde puedo lavar mis culpas tranquila, ahí vamos a vivir siempre lo que en el ahora te negué.

martes, 19 de junio de 2018

A ese amor que no fue

Es difícil hablar en voz alta de amores prohibidos; incluso cuándo se los piensa a gritos tan comúnmente.
No es difícil por vergüenza (no totalmente al menos) si no por egoísmo; esas historias son tan tuyas que compartirlas sería un sacrilegio.
Pero lo que te hace bien, aunque sea un poco, no puede vivir en las sombras, todos necesitamos expresarlo.
Hablar en voz alta de esos amores es darles identidad, importancia, tiempo que quizás no les corresponde pero que se les otorga de buen grado.
Somos, fuimos, seremos.
Somos más de lo que deberíamos y menos de lo que queremos.
Somos lo que nos merecemos aunque eso nos parezca poco.
Somos y estamos, porqué nos limitamos a eso.
Y en nuestro momento también fuimos...
Quizás en otra vida fuimos tanto qué en esta ya no nos quedaba nada por compartir.
O quizás nos mandamos una tan heavy que nuestro eterno castigo será tropezar una y otra vez con el otro pero jamás pertenecernos
Fuimos amor en las sombras, amor que vive en silencio, fuimos una especie distinta de amor.
Quizás sólo fuimos pasión, quizás fuimos necesidad de que se le de bola a las pasiones y no tanto a los pensamientos.
Fuimos culpa y horas de llanto, miradas de recelo, celos injustificados.
Fuimos indirectas en la radio, miradas de entendimiento.
Fuimos corazones rotos, sonrisas inesperadas.
Fuimos un problema...y qué problema es haber sido y no ser.

miércoles, 13 de junio de 2018

Candela


Candela Sol Rodríguez.
Léelo otra vez.
No lo olvides, no podes, no debes.
Yo tengo su nombre, su carita, su caso grabado a fuego.
Hubo una época en que no había día que no pensara en ella, con bronca y con angustia. Con mucho miedo.
A Candela la desaparecieron en agosto del 2011. En la esquina de su casa, había salido a encontrarse con sus amigas.
Candela era una nena, tenía 11 años.
En ese mismo momento yo también tenía 11 años.
Candela fue el quiebre para una sociedad que no estaba dormida, pero disfrutaba ser sonámbula.
Fue el quiebre para una nena de 11 años que entendió que nunca iba a estar completamente segura, que empezó a vivir con miedo.
¿Qué le pasó?
Se la llevaron.
Pero, ¿por qué?
Porque es así, la gente puede ser mala.
¿No va a ver nunca más a nadie? ¿Ni a su mamá?
Capaz vuelve.
¿Se portó mal? ¿No tenía que ir con las amigas?
No, no se portó mal, no hizo nada malo.
¿A mí también me pueden llevar?
No, hija, a vos no te va a pasar nada, tranquila.
¿Cómo sabes?
Porque mami y papi te cuidan, no va a pasar nada, estás con nosotros.
Pero, ¿a Candela su mamá no la cuidó? ¿Por eso se la llevaron?
No, no. Si la cuidó. Pero fue todo muy rápido.
Entonces, ¿me puede pasar a mí también? ¿O no? ¿Alguien puede venir cuando esté jugando y llevarme? ¿No los vería más? ¿Me puede pasar?
Me puede pasar.
Te. Nos. Le.
Basta.
Yo grito por todas, pero Cande grita por mí.
Cande me hace gritar.

lunes, 11 de junio de 2018

Hace Tiempo

Hace unos días que está helando en la ciudad
Y no te quiero hechar la culpa...pero cuándo sonríes tengo menos frío
Hace unos meses que amamos sin pensar y hoy te confieso que extraño más tus charlas que tus besos
Y pararme de puntas para llegar a tu cuello
Hace un tiempo nos perdimos en las sábanas de tu cama
Y mientras buscábamos tu jean nos encontramos cara a cara con las ganas
Te dormiste primero
Y con mis dedos dibujé los límites de un mapa en tu espalda
Al norte lo marcaban tus labios y en el sur tocamos el cielo
Te leí en braille por tus lunares
Medí en besos tus distancias
Y te caminé hasta lo recóndito
Te amé tanto
Que ahora que no estás
No sé si sos vos o soy yo lo que me falta
Seguís acá pero en realidad hace tiempo que partiste
Y hace tiempo que camino solamente con recuerdos
Hace tiempo que ya no nos reconocemos
Y a este que ahora sos
Yo ya no le pertenezco

martes, 15 de mayo de 2018

Quince de mayo

Se me va a hacer costumbre escribir la fecha en el título
Una especie de bitácora inconsciente
Estoy iniciando la época de parciales y a mi brillante ser del pasado (de hace dos semanas) se le ocurrió comprarse un libro nuevo
Total que no puedo leer sobre globalización sin pensar en que le pasará al Chico de Las Estrellas en el próximo capítulo.
Estos días están siendo de bajones que me muero, y no poder hablar con nadie me tiene sumida en una asfixia constante.
Que odio la dependencia, y que lindo que dentro de todos los seres del mundo para depender, dependa de vos.
Te extraño todo el tiempo
Eso no es tan lindo
Pero es la parte agria de lo agridulce, y sin ella no sería tan genial el final.

lunes, 23 de abril de 2018

Veintitrés de abril

Histéricos, intensos, fuimos unos desalmados.
Preocupados por no dañar nuestra falsa reputación preferimos herirnos, traicionarnos.
Te negué para cuidarte, o eso creía.
Eso intenté.
Te perdí por ignorante, por soberbia.
Me lastimaste y te perdoné todas y cada una de esas veces.
Nunca creí cansarme de vos hasta que me di cuenta que quererte había dejado de ser suficiente.
Perdí cada batalla, me supero el cansancio y el resentimiento.
Me rendí con nosotros.
Pero te extraño.
Y a lo que siento aún no le ganó.

miércoles, 4 de abril de 2018

Cuatro de abril

Aún me cuesta sentir esta ciudad como mi hogar. Me parece estar de paso todo el tiempo, como mini vacaciones todas las semanas.
No extraño al pueblo pero si a mi gente.
Tener a mi mejor amiga lejos es una tortura horrible.
Me siento sola constantemente, no tengo a nadie a quien recurrir.
No formé lazos nuevos y los que tenía en este momento parecen sostenidos con hilos de coser.

lunes, 5 de marzo de 2018

Blanco

Página en blanco, hojas en blanco, paredes pintadas de blanco, uniformes blancos, zapatillas blancas, medias blancas, estupidos y chuecos dientes blancos que me sonreian desde la vereda de el frente como si yo no supiera que no me quiere.
Le sonrío, obvio.
Si quieren jugar, juego mejor,.
Nuevo año, nuevo calendario, nuevas oportunidades e inserte aquí otra lista de propositos de año nuevo que no voy a cumplir.