jueves, 27 de septiembre de 2018

Por si alguna vez llegas a leerlo, es para vos

Van a pasar los años, los días, las horas.
No vas a volver a hablarme nunca en la vida.
Voy a vivir nuestra historia sola y sólo de recuerdos.
Aunque alguien ocupe el lugar que nunca merecí pero en su momento tuve.
Aunque el lugar que nunca me animé a darte lo tenga alguien más.
Aunque me pese la vida admitirlo.
Que te comas el mundo entero y en las sombras te aplauda.
Siempre una parte mía va a estar dispuesta a tirar todo y apostar por vos.
Que estar juntos bajo esa lluvia fue un placer.
Felicidades.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

i n s o m n i o I

Ya no, que miedo.
A estas alturas el año pasado estaba sumida en tantísima mierda que hoy me cuesta reconocerme en el espejo.
Tenía las ojeras mucho más marcadas, pesaba tres kilos menos, no me levantaba de la cama salvo que sea obligación, mis ojos siempre estaban hinchados y mi cara húmeda por las lágrimas.
No te despediste, no fue gradual. Me empujaste fuera de tu vida sin darme siquiera derecho a réplica.
Ese dolor fue tan palpable que llegué a creer que nunca se iba a ir. Me acostumbré a convivir con él; sabía disimularlo, entendí que no desaparecía si no que cicatrizaba por algunas épocas, supe darme cuenta cuándo la herida estaba por abrirse y muchas noches (más de las que me gustaría admitir) me desgarro en carne viva.
Por eso me costó tanto reconocer cuándo se fue. De hecho aún no sé en que momento dejó de habitar en mi.
No es que de repente me di cuenta que podía vivir sin vos, eso ya lo sabía; lo increíble fue entender que ya no me quitaba el sueño no tenerte conmigo.
Y no sé como explicar el alivio que me abraza, no lo entenderías. Porsupuesto que yo sabía que en algún momento iba a salir de tantas penumbras, pero la pesadez dolía y asfixiaba tantísimo que llegué a sentir pánico de vivir así para siempre.
Cambié mucho, por suerte.
Por suerte también no me enojé con el amor, hubiese sido triste culparlo de tus errores.
Hoy vuelvo a descubrir el mundo desde otra perspectiva y te agradezco la ínfima parte que tenés que ver con eso.

Me había olvidado que el insomnio podía tener otros nombres.

Como el mío, por ejemplo.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Hola Abu

Hola Abu, te extraño mucho.
Se está poniendo complicada la cuestión...no sé por dónde empezar la verdad.
Es muy estúpido hablarte por acá? Cómo si te llegara?
Tengo tantas cosas por contarte Negrito, ya pasaron muchos meses del egreso pero aún así siento que no cerre del todo el secundario por no tenerte ahí esa noche...todo el esfuerzo fue para vos, ese logro es más tuyo que mío.
Empecé la universidad Abue y es todo lo que soñamos, es increíble. Me encanta ir, disfruto un montón de los debates, lo que nos dan para leer, los profesores, la gente.
La gente Abuelo, la gente es lo mejor hasta ahora. El grupito con el que terminé juntandome me vuela la cabeza; son tan piolas, tan inteligentes, para nada mala leche, saben escuchar. Me da hasta vergüenza lo feliz que me hace todo lo que estoy viviendo. Creo que son tan sinceros, tan puros que no se dan cuenta de lo que significa para mi tenerlos todos los días cuando voy a cursar.
Quisiera presentartelos Viejo...que les cantes en guaraní, les compartas tereré de agua, los invites a comer asado un domingo, les cuentes unas mil veces las mismas historias de tu infancia, los cagues a pedo por fumar y les pases cigarrillos a escondidas.
Te encantarían Abuelo, te prometo que si, los amarías.
Los findes camino por el pueblo, generalmente a la tarde y espero cruzarte en alguna de las esquinas...en tu bici, silbando bajito, tarareando canciones del Sabalero.
Nadie me dijo "Grosito" nunca más, es como si el mundo se hubiese puesto de acuerdo para que nunca más me toque escucharlo en voz alta...de todas formas no sé como reaccionaría si alguien me llamara de esa forma.
Te extraño mucho Abu, hoy te espero en mis sueños, necesito un abrazo.