martes, 19 de junio de 2018

A ese amor que no fue

Es difícil hablar en voz alta de amores prohibidos; incluso cuándo se los piensa a gritos tan comúnmente.
No es difícil por vergüenza (no totalmente al menos) si no por egoísmo; esas historias son tan tuyas que compartirlas sería un sacrilegio.
Pero lo que te hace bien, aunque sea un poco, no puede vivir en las sombras, todos necesitamos expresarlo.
Hablar en voz alta de esos amores es darles identidad, importancia, tiempo que quizás no les corresponde pero que se les otorga de buen grado.
Somos, fuimos, seremos.
Somos más de lo que deberíamos y menos de lo que queremos.
Somos lo que nos merecemos aunque eso nos parezca poco.
Somos y estamos, porqué nos limitamos a eso.
Y en nuestro momento también fuimos...
Quizás en otra vida fuimos tanto qué en esta ya no nos quedaba nada por compartir.
O quizás nos mandamos una tan heavy que nuestro eterno castigo será tropezar una y otra vez con el otro pero jamás pertenecernos
Fuimos amor en las sombras, amor que vive en silencio, fuimos una especie distinta de amor.
Quizás sólo fuimos pasión, quizás fuimos necesidad de que se le de bola a las pasiones y no tanto a los pensamientos.
Fuimos culpa y horas de llanto, miradas de recelo, celos injustificados.
Fuimos indirectas en la radio, miradas de entendimiento.
Fuimos corazones rotos, sonrisas inesperadas.
Fuimos un problema...y qué problema es haber sido y no ser.

miércoles, 13 de junio de 2018

Candela


Candela Sol Rodríguez.
Léelo otra vez.
No lo olvides, no podes, no debes.
Yo tengo su nombre, su carita, su caso grabado a fuego.
Hubo una época en que no había día que no pensara en ella, con bronca y con angustia. Con mucho miedo.
A Candela la desaparecieron en agosto del 2011. En la esquina de su casa, había salido a encontrarse con sus amigas.
Candela era una nena, tenía 11 años.
En ese mismo momento yo también tenía 11 años.
Candela fue el quiebre para una sociedad que no estaba dormida, pero disfrutaba ser sonámbula.
Fue el quiebre para una nena de 11 años que entendió que nunca iba a estar completamente segura, que empezó a vivir con miedo.
¿Qué le pasó?
Se la llevaron.
Pero, ¿por qué?
Porque es así, la gente puede ser mala.
¿No va a ver nunca más a nadie? ¿Ni a su mamá?
Capaz vuelve.
¿Se portó mal? ¿No tenía que ir con las amigas?
No, no se portó mal, no hizo nada malo.
¿A mí también me pueden llevar?
No, hija, a vos no te va a pasar nada, tranquila.
¿Cómo sabes?
Porque mami y papi te cuidan, no va a pasar nada, estás con nosotros.
Pero, ¿a Candela su mamá no la cuidó? ¿Por eso se la llevaron?
No, no. Si la cuidó. Pero fue todo muy rápido.
Entonces, ¿me puede pasar a mí también? ¿O no? ¿Alguien puede venir cuando esté jugando y llevarme? ¿No los vería más? ¿Me puede pasar?
Me puede pasar.
Te. Nos. Le.
Basta.
Yo grito por todas, pero Cande grita por mí.
Cande me hace gritar.

lunes, 11 de junio de 2018

Hace Tiempo

Hace unos días que está helando en la ciudad
Y no te quiero hechar la culpa...pero cuándo sonríes tengo menos frío
Hace unos meses que amamos sin pensar y hoy te confieso que extraño más tus charlas que tus besos
Y pararme de puntas para llegar a tu cuello
Hace un tiempo nos perdimos en las sábanas de tu cama
Y mientras buscábamos tu jean nos encontramos cara a cara con las ganas
Te dormiste primero
Y con mis dedos dibujé los límites de un mapa en tu espalda
Al norte lo marcaban tus labios y en el sur tocamos el cielo
Te leí en braille por tus lunares
Medí en besos tus distancias
Y te caminé hasta lo recóndito
Te amé tanto
Que ahora que no estás
No sé si sos vos o soy yo lo que me falta
Seguís acá pero en realidad hace tiempo que partiste
Y hace tiempo que camino solamente con recuerdos
Hace tiempo que ya no nos reconocemos
Y a este que ahora sos
Yo ya no le pertenezco