martes, 6 de agosto de 2019

Seis de agosto

Hoy la luna estaba preciosa y al mirarla me acordé de vos.
Te escribiría para avisarte pero me da miedo molestar.

Ojalá la hayas visto.

Te quiero

lunes, 5 de agosto de 2019

Limerencia

Amor no correspondido, entre otras cosas.

No te olvido ni reniego de quererte.
Pero prefiero atajarme en caso de tenerte en frente.
Porque no me extrañaría que bajaras la mirada o me dieras vuelta la cara.

Que cruzamos el universo, y pareces haberlo olvidado.
Fuimos invencibles, intocables.
Gloriosos.
Inolvidables.

Bailamos al compás de nuestro propio ritmo.

Nos adueñamos de una estrella
Y con el resto marcamos el camino
Para siempre saber como volver a casa.

Y nos perdimos, joder.

Y es que parece que el hierro si es más fuerte que la voluntad humana.

O nuestra voluntad no fue suficiente.

Que a veces el olvido es necesario, aunque muy poco probable para las grandes historias de amor.

domingo, 4 de agosto de 2019

[G]ustos

Le agarré gustito al balcón en invierno
y a la birra fría en verano.

A besarte la frente para decirte "te quiero"
y a abrazarme el pecho pa´recordar lo que tengo.

El gusto de escribir sola en la madrugada,
que nada se compara con el qué da el que te lean.

De hablar por horas con vos
sin caer en lo monótono.

De sentirme protegida en tus brazos
y que me des muchos besos en toda la cara.

Le agarré gustito a soñar con dormir a tu lado
y que al bajar del escenario caías directo en mis brazos.




viernes, 2 de agosto de 2019

Tengo

Tengo facilidad de palabra y más ganas de decirte en la cara cuánto me dolió lo que hiciste, que vergüenza.
Tengo en mi memoria caa beso que me diste y, desde ese día, las ganas intactas de olvidarme de vos.
Tengo la decepción de todos tus miedos marcados y la estúpida esperanza de que, como mínimo, algún día me pidas perdón.
Tengo claros cada uno de los poemas que te habría dedicado, y la seguridad de que no te mereces tan siquiera uno de ellos.
Tengo un listado de los temas de los que te habría preguntado que opinabas, y ahora la indiferencia hacia todas tus respuestas.
Tengo la firme certeza de que nos hubiésemos vuelto locos el uno por el otro, de que podríamos habernos hecho felices; así como también sé que a esta altura ya no me muevo por amores fugaces, no los quiero ni los necesito.
Tengo la firme certeza de qué me hubiese vuelto loca por vos, y la inmensa gratitud de poder notar tu cobardía mucho antes de que eso pase.

jueves, 1 de agosto de 2019

Another life, in another place

Parece un mal chiste y resulta hasta irónico que tantos años después aún siga pensando en vos, en lo que pasó.
Es hasta obsesivo, rozando lo enfermizo.
Pero en realidad es mucho más sencillo que explicaciones tan rebuscadas.

La culpa, señoras y señores.

La maldita culpa que no muere ni te deja vivir en paz.

Pasaron las horas, los días.

Los días se transformaban en meses, y los meses en años.

Mientras nuestros mundos colapsaron vimos cómo la rutina del resto seguía girando, y por mucho que queríamos detener el tiempo nunca pudimos lograrlo.

Y descargaste sobre mis hombros, con absoluta razón, toda la frustración que te generaba la situación. Todo el dolor, toda la bronca.

Y me borraste de tu vida, te convenciste de que mi papel era el de villana.
Elejiste olvidarte de la persona que habías conocido antes de confundir todo, y creeme que me gustaría enojarme y odiarte por eso pero la realidad es que te envidio profundamente.
Por más que quisiera, por más que lo intenté no puedo aborrecerte, no puedo odiarte.

No me olvido de nuestras charlas, de todas las madrugadas en las que trasnochamos, de la cantidad de debates estúpidos por los que terminabamos peleando para pedirnos perdón a los quince minutos, de que pensé que conocía todas las teorías conspiranoicas que rondaban por internet y hablando con vos noté que no estaba al tanto ni de la mitad.

No olvido de verte pelear todos los días por desarmar lo que conocías, no me olvido de verte perder.

Sé que te herí, se que fui cruel, sé que no te cuidé.
Pero esas jamás fueron mis intenciones.
Si te soy sincera aún hoy no entiendo muy bien cuales eran mis intenciones.

Me sobrepaso sentir de repente todo lo que estaba sintiendo.

Yo sólo te pido, te ruego, si no es un perdón es que por un momento cierres los ojos, y con el tiempo pisandonos los talones dejemos de fingir que nada pasó.

Decime qué pasaría si nos viéramos en otra vida, en otro lugar.